domingo, enero 29, 2023
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EL SEGUIMIENTO DE JESÚS, ¿QUÉ RETOS NOS PLANTEA HOY?

Pequeñas grietas del sistema capitalista que nos hacen soñar con un nuevo amanecer de esperanza.

EL SEGUIMIENTO DE JESÚS HOY

¿QUÉ RETOS NOS PLANTEA?

Lo primero que quiero es agradecer de corazón la invitación a compartir con vosotros este encuentro, es un privilegio para mí tener la oportunidad de vivir esta experiencia decir algo de lo que creo podría ayudarnos a seguir soñando y haciendo verdad otro modo de vivir, ser, colaborar  y  tener la oportunidad de escuchar vuestras aportaciones, sugerencias, preguntas…

  • No pretendo decir nada nuevo, a estas alturas de la vida de las comunidades, con tantos años de formación y militancia ¿qué novedad podría aportar?
  • Sólo pretendo compartir mis inquietudes y animarnos mutuamente a seguir en la brecha, en nuestro compromiso cotidiano, con energía y esperanza.

Unos presupuestos de planteamiento de esta charla para empezar:

1º Intento situar esta intervención mía en el Hoy, aunque no voy a hacer un diagnóstico detallado de este hoy, lo he hecho en otros lugares y doy por supuesto que las personas que estamos aquí tenemos suficiente conocimiento de la realidad. Solo enunciaré unos términos globales e iré haciendo alusión a nuestra realidad en el desarrollo de esta intervención. 

2º Uniéndome a otras personas y grupos que avanzan en esta dirección, cada vez deseo más liberar a Jesús de los dogmas cristológicos, del secuestro de Jesús dentro del cristianismo y devolver el relato Jesús de Nazaret a la humanidad como inspiración para un modo muy valioso de ser humano hoy: un ser humano místico y profeta; como una manera de estar en la vida y como un camino urgente de compromiso con la realidad. 

Jesús de Nazaret es un regalo para la humanidad y no nos pertenece sólo a las personas cristianas. Deseo hacer  un acercamiento al relato de Jesús de Nazaret que intente superar tanto el historicismo, (ya sabemos que no tenemos acceso al Jesús histórico ) como por supuesto a la lectura textual y fundamentalista de los textos evangélicos. Me gustaría que los diversos relatos evangélicos sobre Jesús nos sirvieran a creyentes y no creyentes, de aliento e inspiración para seguir comprometid@s con la realidad a su “aire”.

3º Por tanto quiero dirigirme no sólo a quienes nos consideramos seguidor@s de Jesús sino a toda persona de buena voluntad que desee cooperar en pasar de un sistema contra la vida (en el que estamos) a un sistema de cuidado y protección de la vida. La urgencia de esta transición es de tal envergadura que necesitamos unir todas las fuerzas, todos los cuerpos, todas las manos, todos los recursos en salvar, proteger y cuidar la vida que en estos momentos está seriamente amenaza en nuestro planeta.

4º Creo que estamos un poco saturados de doctrinas, discursos, reflexiones…yo hace tiempo que llevo expresando y queriendo hacer verdad que nuestros valores, creencias, planteamientos, sueños… se hagan verdad en nuestros cuerpos. Porque hasta que no sea así, es decir hasta que esas realidades no se hagan cuerpo, cuerpo personal, comunitario, social, `político, ecológico no dejarán de ser un buen deseo, pero aún no son realidad y por tanto no nos transforman, ni transforman la realidad... Por tanto voy a centrar mi intervención en animarnos mutuamente a vivir una espiritualidad corporal simbólica y creativa.

  1. “HOY”. UNAS PINCELADAS SOBRE LA REALIDAD ACTUAL

Estamos en un mundo en “emergencia global”. 

Utilizo la palabra “emergencia” en su doble significado: emergencia como situación de peligro y gravedad y emergencia como momento de creatividad y esperanza, un tiempo donde emergen muchas realidades nuevas.

En otro lugar he descrito esta emergencia con seis imágenes que creo siguen siendo válidas. Noche, Tormenta, Muros y también Amanecer, Arco iris, Redes, por tanto no voy a repetirlo aquí..

  1. Emergencia como situación de gravedad: Tres pinceladas
  • Estamos en una situación de emergencia global, emergencia climática (al borde de una situación de no retorno y con peligro de la destrucción de la vida en nuestro planeta, (la vida  humana y de otras muchas especies). Emergencia que está poniendo de relieve una crisis humanitaria, económica, política, social, epistemológica,  religiosa, espiritual… Es el sistema entero el que está en una crisis profunda por eso muchos analistas hablan de emergencia global.  
  • Un sistema capitalista, heteropatriarcal, colonialista…que el Papa Francisco ha descrito como “asesino y ecocida”. “Asesino” porque mata, produce muertes prematuras, millones de descartados, una insoportable desigualdad e injusticia. “Ecocida” porque está destruyendo el planeta y nos sitúa al borde de una situación ecológica que puede no tener salida si no sabemos reaccionar  ya.
  • Un sistema contra la vida, porque de hecho se pone el valor económico y la rentabilidad por encima de la vida; el fraude, la corrupción, la evasión fiscal por encima de la justicia; el individualismo por encima de la solidaridad; la mentira  por encima de la búsqueda de la verdad; el “relato” por encima de los datos;  la aporofobia por encima de la defensa de la dignidad de toda persona; el materialismo consumista por encima de la ética y la espiritualidad; la guerra y el odio por encima de la paz y la concordia…

¿Por qué hemos llegado hasta aquí? 

Las causas son muchas y complejas sólo voy a enunciar algunas,  que también he desarrollado en otros momentos.

  • Por nuestra inconsciencia programada y bien pagada de la gravedad del momento en que estamos; de que estamos en un sistema contra la vida y no nos damos cuenta de las múltiples formas con las que seguimos colaborando en su supervivencia,  por la inconsciencia de la manipulación mediática y cultural en la que vivimos.
  • Porque hemos interiorizado una antropología disfuncional, individualista, consumista, patriarcal que destruye nuestra verdadera identidad que es comunitaria, relacional.
  • Porque estamos en un profunda crisis espiritual, ética, religiosa. Quiero poner de relieve, en este contexto,  la crisis religiosa en la que estamos. Centrándome sólo en la crisis de la religión católica constatamos un abandono muy significativo, a veces públicamente pidiendo apostatar y otras muchas más abandono silencioso. No sólo por los escándalos sexuales, financieros, de poder…que se van destapando sino debido al profundo cambio de paradigma en el que estamos donde cada vez más personas ven incompatible la fe, tal como aún es formulada, vivida y celebrada… con las nuevas cosmovisiones científicas, epistemológicas, antropológicas, éticas. Incompatible con las nuevas sensibilidades, espiritualidades, exigencias democráticas, participativas, feministas… 
  1. Emergencia como un tiempo del emerger de creatividad y de esperanza. Un tiempo de amanecer.

Hace poco he escuchado una conferencia de Catherine Walsl “Esperanzas pequeñas, grietas y siembras feministas-decoloniales” en ella nos compartía una experiencia que tuvo contemplando una imagen de una flor silvestre saliendo de una grieta de un muro de cemento, había pasado muchas veces por ahí pero no había caído en la cuenta.

A raíz de poner la atención en esta imagen se hace varias preguntas: ¿Cómo es posible que en la supuesta solidez del muro pueda salir esta vida de una grieta? Si eso sucede en algo supuestamente impenetrable  ¿no puede suceder tb con el sistema? Este sistema capitalista, colonial, patriarcal… aparece como una totalidad, como un muro de cemento que no podemos romper…¿Qué podría suceder si en vez de poner nuestra atención en este muro del sistema que se nos presenta como una totalidad impenetrable ponemos nuestra atención no en su solidez sino a sus posibles fisuras y sus grietas? 

¿Cómo aprender a desaprender la totalidad? ¿Cómo poner nuestros ojos, mentes, y toda nuestra  atención a las posibles fisuras y grietas en el sistema? ¿Cómo ver el mundo desde las grietas y las fisuras? Y pesando las grietas como POSIBILIDAD, no como la solución sino como una posibilidad de algo distinto, como esa flor en el muro.

Fue una conferencia que me impactó profundamente y me abrió un nuevo horizonte de esperanza y de mirada a la realidad. 

Empecé a mirar como grietas del sistema tanto nuevo como está amaneciendo, tantos grupos, colectivos, movimientos que están abriendo grietas en los diversos sistemas (económicos, políticos, sociales, eclesiales…) y generando posibilidades nuevas de pensar, vivir, ser de otra manera.

Y seguí preguntándome: ¿cómo podemos situarnos desde las grietas que ya existen y descubrir la vida nueva que ahí se está generando?. ¿Cómo contribuir, colaborar nosotras y nosotros con quienes luchan en agrietar y  sembrar vida allí donde hay muerte? Si hay una flor en la grietas es porque ahí el viento, o quien sea, ha sembrado una semilla. 

 Y descubrí no sólo un mirada nueva, un camino, sino también una  fuente de esperanza pequeña, pero real. No se trata sólo de poner la atención para descubrir las grietas sino en buscar caminos para seguir siendo personas agrietadoras y sembradoras.

Muchas veces sentimos desesperanza por la persistencia de un sistema de muerte y aparentemente lo lentos que van los cambios urgentes que necesitamos hacer dentro de él o mejor aún a veces soñamos con eliminarlo.  Lo más seguro es que no podamos eliminar este muro del sistema (que tiene tantas manifestaciones y réplicas), al menos en nuestras vidas. Pero podemos hacer cosas a pesar del sistema en sus márgenes, fisuras y grietas. Podemos abrir grietas en la forma de sentir , pensar, ser, estar en la realidad. Podemos sembrar vida de manera relacional en este sistema que siembra muerte y pretende eliminar toda disidencia.

Por eso hoy os propongo una nueva mirada, ir descubriendo junt@s las muchas grietas del sistema donde amanece vida nueva, ver cómo y dónde podríamos colaborar en ambas tareas: unirnos para agrietar y para sembrar. Cuanto más unamos unas grietas con otras en sistema capitalista, patriarcal, colonial, militarista…más posiblidades de debilitarlo y sobre todo de ir avanzando dentro de él generando pequeñas experiencias, espacios… de  vida nueva. 

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Yo voy a nombrar algunas de la grietas que yo reconozco que nos están hablando de realidades de un “amanecer” de vida nueva. Es sólo un inicio para que en grupos, comunidades, encuentros… vayáis añadiendo nuevas miradas y nuevos descubrimientos.

  • Las grietas y la vida nueva que generan grandes movimientos sociales muchos de ellos internacionales en defensa de la igualdad y la justicia: El ecologismo; el feminismo; el pacifismo, el indigenismo, los movimientos de defensa de los derechos de las personas, de los animales, de la tierra; los movimientos por la igualdad de clase, raza, género, diversidad sexual; los movimientos contra este sistema; los movimientos que abogan por una democracia real participativa; los grupos, Ongs, partidos políticos que trabajan denunciando las injusticias, la manipulación mediática, la corrupción, la pederastia, las violaciones, feminicidios, violencias varias,  el peligro del fin de las democracias… y proponiendo otros modos de vivir, de informar, de ser…(protestas con propuestas)

Decía que era importante descubrir la “emergencia” como el surgir de novedad, emergencia como esperanza, pueden no ser grietas aún pero esperamos, deseamos que estos avances de las ciencias sean una siembra de vida mejor, más justa y más saludable para toda la humanidad y no solo para una élite.

  • Estamos viviendo un tiempo de grandes y potentes avances científicos: en el campo de las ciencias físicas, del cosmos y la tierra, matemáticas, médicas, de la comunicación, robótica, ciencias tecnológicas, epistemológicas, antropológicas…Avances que esperamos lleguen a toda la población y no sólo a una élite.
  • Emergen grupos, colectivos, escuelas,  personas que promueven profundos cambios personales y sociales ayudando a dar un salto en el nivel de consciencia, ayudándonos a pasar de un antropocentrismo individualista a una mirada más eco-céntrica y con consciencia de la unidad que somos, a caminar hacia una espiritualidad cada vez más profunda, más ecológica, más comprometida con la realidad, en búsqueda  de la renovación de creencias, de otros modos de comprender y vivir la experiencia religiosa…
  • Emergen otras realidades más locales, más sencillas pero que también son grietas desde las que se hace posible el nacer de vida nueva: nuevos modelos educativos que siembran modos nuevos de aprender, ser, vivir; nuevas escuelas psicológicas más humanistas, transpersonales; nuevos modelos de vivir la experiencia de ser varón: movimientos hacia otras masculinidades.
  • Dentro de la religión y la Iglesia católica reconocemos también la llamada “primavera eclesial” promovida por el Papa Francisco, queriendo abrir brechas en el sistema patriarcal, clerical, elitista y buscando una iglesia en salida, un camino sinodal, una Iglesia de los pobres y para los pobres, una mayor presencia de mujeres en puesto de relevancia dentro de la jerarquía de la iglesia,  un modo nuevo de enfrentar y cuestionar el sistema capitalista dominante. También dentro de la Iglesia está hoy abriendo brechas y sembrando vida nueva: el movimiento de la revuelta de las mujeres en la Iglesia; la renovación del modo de vivir y entender la vida religiosa, colectivos cristianos LGTBI+ que reclaman ser reconocidos por lo que son bautizados con derechos, perteneciendo oficialmente a la Iglesia; las teologías y teólogas feministas reclamando su derecho a que su pensamiento sea oficialmente incorporado en las facultades de teología y seminarios. Los planteamientos post- o trans religionales, post o trans teistas, la recuperación de Jesús como un hombre entre los hombres…

Dada la realidad de “emergencia” global que vivimos no podemos dejar de preguntarnos

¿Qué mapas, brújulas, instrumentos, caminos pueden ayudarnos a vislumbrar por dónde avanzar en este deseo de cooperar para poder pasar de un sistema contra la vida a otro cuidador y protector de la vida? 

¿Con que fuerzas contamos para poder contrarrestar el enorme poder financiero que se impone al poder político y social?

¿Cómo abordar problemas muy complejos en los que hay que saber articular lo global y lo local?

¿Cómo saber cooperar ahondando grietas en este sistema de muerte y uniendo nuestra siembra a tantos colectivos, grupos…que no sólo siembran sino que son semillas de vida, de solidaridad y que están presentes en este amanecer?

¿Dónde cómo, con quiénes podemos ser semillas? ¿Cómo, dónde y con quienes ser agrietadoras y sembradoras?

¿Cómo dejarnos inspirar por un modo de ser humano y de situarnos en la realidad por el Jesús de los relatos evangélicos? 

Ahí quedan preguntas muchas preguntas más que respuestas, yo a partir del diagnóstico hecho voy a insinuar modestamente algunos  caminos que  podrían ayudarnos personal y sobre todo comunitariamente, caminos que podremos completar entre todas las personas que queráis y que ojalá sirvan para pensarlas y comentarlas en nuestros círculos, familias, comunidades, grupos, colectivos…

  1. HACIA UNA ESPIRITUALIDAD CORPORAL. Hasta que las creencias, valores, utopías se hagan cuerpo.

Una espiritualidad corporal personal, social, política, ecológica…

2.1 SOMOS SERES CORPORALES.

  • Somos un cuerpo no tenemos un cuerpo.

El dualismo en el que nos hemos educado y que aún perviven en gran parte de nuestro universo simbólico nos ha dificultado aceptar esta verdad obvia. Somos un cuerpo físico, psíquico, energético, racional, relacional, espiritual, cósmico… Somos seres corporales y todo lo que hacemos, pensamos, sentimos pasa necesariamente por nuestro cuerpo.

El cuerpo nos sitúa, nos desvela y revela más de lo que nos gustaría. Nuestros cuerpos son lugares de sabiduría, el cuerpo guarda memoria de nuestra historia. Es desde nuestros cuerpos desde donde nos vivimos siendo capaces de lo mejor y de lo peor. Nuestros cuerpos tienen “color” y a veces ese color de nuestra piel es espacio de marginación. Revelan no solo nuestra identidad física sino nuestra clase, raza, género… Es desde nuestros cuerpos desde donde nos relacionamos y podemos liberar o esclavizar, hacer el bien o hace daño, construir o destruir… De todo ello somos deudoras y es importante darnos cuenta y asumir nuestra vulnerabilidad y modo paradógico de ser y vivir. 

 Y sobre todo quiero poner de relieve que nuestros cuerpos son el lugar de verificación de nuestras creencias, valores, sueños, utopías. Mientras no se hacen cuerpo y modifican nuestro modo de estar en la realidad no dejan de ser deseos pero aún no son verdad en nuestra realidad.

  • Somos cuerpos personales, sociales, comunitarios, políticos, ecológicos

Quiero hacer esta sencilla reflexión no sólo desde la realidad de nuestro ser corporal personal, sino tomando conciencia de que formamos cuerpos familiares, sociales, comunitarios, políticos, ecológicos… Somos, no sólo soy y nuestras personas conforman un tipo de sociedad y no otro, unas comunidades y no otras. Necesitamos romper una mirada individualista y situarnos en una mirada comunitaria, relacional, holística.

¿Cómo ir haciendo verdad personal y comunitariamente nuestros sueños, utopías, valores creencias?

¿Cómo ser comunidades agrietadoras y sembradoras de posibilidades nuevas de ser hacer, vivir, dar vida ?

Hoy me propongo  soñar juntas y juntos; los sueños compartidos son movilizadores y a veces se hacen verdad.

¿Cómo serían nuestras familias, comunidades, grupos, partidos, Ongs, sociedades… si fuéramos haciendo verdad a través de nuestros cuerpos nuestro ser espiritual, ético, y para quienes los elegimos ser seguidor@s de Jesús?

Como no es posible desarrollar por completo una espiritualidad corporal voy a centrarme simbólicamente en algunas partes de nuestro cuerpo como un modo de concretar este sueño.

2.2 ¿QUÉ SUPONDRÍA ESTAR CON LA CABEZA Y EL CORAZÓN EN EL MOMENTO PRESENTE?

Cabeza y corazón funcionando en cooperación, conjuntamente pero por razones pedagógicas voy a desarrollar en un primer momento la cabeza y después la necesaria colaboración del corazón.

2.2.1 ESTAR CON LA CABEZA EN EL MOMENTO PRESENTE  SUPONE:

  1. DESPERTAR, Y AYUDAR A DESPERTAR

Si una de las causas de la situación en la que estamos es la inconsciencia programada y financiada… un imprescindible camino para el cambio es despertar personal, comunitariamente y como ciudadanía. Es decir hacernos conscientes.

Despertar y reconocer:

  • la gravedad y urgencia de la situación de emergencia global (especialmente climática) que estamos viviendo,  sus causas y el reconocimiento de cómo estamos cooperando en mantener un sistema contra la vida, 
  • la vulnerabilidad humana, los límites del planeta y la realidad de nuestra interdependencia y ecodependencia, despertar de nuestros falsos sueños de autosuficiencia y prepotencia
  •  la real interconexión entre lo local y lo global y por tanto también la consciencia de la desigualdad y la estructura de violencia económica y social sobre la que descansa el desarrollo de unos países y continentes a costa de otros
  • que hay derechos, bienes y servicios imprescindibles para la vida que tienen que estar fuera de la compra-venta de los mercados
  • la urgencia de una justicia fiscal que ayude a paliar la injusta distribución de la riqueza
  • la necesidad de un control social, político y jurídico de: los movimientos neofascistas, de la violencia machista, de todo tipo de violencia contra las personas, animales y nuestra tierra
  • la necesidad imperiosa de caminar socialmente hacia una <<sobriedad compartida>>

 Despertar y descubrir que ante el nuevo paradigma en el que estamos ¿no  necesitaremos cambiar nuestro universo simbólico?.

Yo creo que no habrá cambios significativos en nuestras vidas, en nuestras comunidades, en nuestra sociedad, en nuestro mundo… si no cambiamos nuestro modo de pensar. 

Nuestras cosmovisiones y esquemas mentales son el filtro desde el que vemos e interpretamos la realidad.  Sin una modificación de ese filtro, no será posible el cambio que necesitamos por eso nos urge saber de-codificar para re-codificar

Esta de-construcción nos llevará a tener que repensar todos nuestros esquemas mentales para poder hacer una re-construcción de los mismos desde otras cosmovisiones, valoraciones éticas, referencias  espirituales y religiosas.

  • De-construir personal y socialmente nuestras cosmovisiones caducas y erróneas.

Hago aquí solo un elenco de algunas de las cosmovisiones que necesitamos de-construir:

  • Nuestra concepción dualista y patriarcal que divide la realidad en dos pisos, en dos mundos jerarquizados y bivalentes. 
  • Nuestra construcción antropológica individualista, que es una fantasía de nuestra mente y de la creencia de nuestro “señorio” y dueñeidad sobre toda la realidad. Es decir desmontar nuestra antropología dualista y patriarca para…  
  • Despertar a nuestra verdadera identidad que es relacional, fraterna-sororal, de comunión

Ante el individualismo narcisista y consumista que sustenta y alimenta nuestra cultura actual necesitamos denunciar que ese yo aislado, separado y autosuficiente es una fantasía de nuestra mente y un sub-producto de la sociedad de consumo. Un individualismo que destruye la consciencia de nuestra verdadera identidad que es relacional, somos relación, es más hoy ya sabemos que nada existe fuera de la relación.   

Descubrir la verdad de quienes somos favorecerá el renacer en nuestras personas y en nuestras comunidades y sociedades el deseo de hacer verdad en la historia lo que ya Somos profundamente y de vivir la cooperación, la solidaridad, la capacidad de vivir en común la diversidad como despliegue de nuestra verdadera identidad.

Nos urge colaborar en ayudarnos y ayudar a dar un salto en nivel de consciencia para ir pasando del soy al SOMOS, humanidad, somos comunidad biótica, somos tierra, somos unidad con el Misterio Fundante, que las religiones con muy diversos nombres reconocen como Dios.

  • Es necesario de-codificar para re-codificar también nuestras concepciones religiosas míticas y tradicionales que difícilmente pueden sostenerse ante los avances de la ciencia, la nueva epistemología, las nuevas concepciones sobre la materia y la energía, la tierra y el proceso evolutivo,  el reconocimiento de la autonomía personal, el reclamo de estructuras más participativas e igualitarias…
  • También necesitamos revisar nuestro modo de comprender muchas realidades cotidianas:

*La “rentabilidad económica” y la producción ¿pueden estar desconectada de la ética?

*¿qué es lo esencial y qué superfluo? 

*¿qué es necesario o sólo conveniente? 

*¿qué es lo suficiente y quién lo define?

*¿qué es triunfar y o fracasar?

*¿quiénes son verdaderamente personas influyentes y  en qué y por qué lo son? 

*¿es lo mismo valor que precio?

* ¿es equiparable trabajo a salario?

* ¿a qué llamamos libertad y puede ésta desligarse de la solidaridad y la justicia?

* ¿seguridad es blindaje de las élites o tener asegurada a cada persona que  sus necesidades básicas están cubiertas?

*¿qué concepto tenemos de felicidad? ¿qué experiencias tenemos de lo que nos hace de verdad felices a niveles profundos?

Despertar sueños y utopías que nos ayuden a contestar vitalmente preguntas fundamentales:

  • ¿Cómo puede ser una vida buena y feliz en una sociedad donde se van terminando las energías fósiles? 
  • ¿Cómo construir vidas seguras en medio de una emergencia climática irreversible? 
  • ¿Cómo hacerlas viables para todas las personas y no a costa de las más vulnerables? 
  • ¿Cómo introducir en ellas a los animales no humanos y al resto del mundo vivo?
  • ¿Cómo abordar este camino en sociedades en las que la precariedad no es una anomalía, sino más bien una situación estructural? 
  • ¿Cómo defender los espacios que vamos construyendo de la codicia, del ataque feroz de quienes lo sacrifican todo con tal de ganar dinero?
  •  ¿Cómo comer, habitar, consumir, cuidar, divertirnos y relacionarnos, ser felices… de forma justa en un mundo en el que el decrecimiento de la esfera material de la economía no es una opción ética, sino simplemente una realidad insoslayable?
  • ¿Cómo animarnos a ser semillas (pequeñas pero con toda su potencialidad) de solidaridad, y unidad? 

La profunda revolución mental que necesitamos hacer daría para mucho y aquí como personas y comunidades tenemos que ayudarnos a hacer nuestro propio camino.

Es urgente que despertemos, que nos hagamos conscientes de todo lo que necesitamos cambiar en nuestro universo simbólico para poder actuar coherentemente con él y evitar caer en el profundo abismo al que estamos abocados si no despertamos y cambiamos de rumbo.

  • Despertar también  el corazón la com-pasión y toda nuestra capacidad humana de pasión por revertir la situación en la que estamos. (Este punto lo desarrollo más tarde)

No sólo despertar sino que también necesitamos saber:

  1. ESTAR EN LA REALIDAD CON UNA MENTE ABIERTA, FLEXIBLE, DIALOGANTE, BIEN FORMADA E INFORMADA, CON CAPACIDAD CRÍTICA.

Otra de las causas de la situación en la que estamos tiene que ver no sólo con la inconsciencia con la que vivimos la manipulación mediática y cultural sino con la cultura de post-verdad que está sustituyendo a la búsqueda de la verdad y la polarización cada vez mayor en posturas, ideologías, muros defensivos…que conducen a la violencia, la crispación, la dificultada para la convivencia y mutua comprensión.

  • Por estas razones y además porque estamos en un profundo cambio de paradigmas necesitamos más que nunca, a nivel  personal y comunitariamente, abrir nuestras mentes, renunciar a todos los muros, nuestras cerrazones mentales, fundamentalismos, religiosos y políticos, verdades absolutas e inmutables… y acoger sabiendo discernir los profundos cambios que están aconteciendo en todos los ámbitos de nuestra vida, de nuestra sociedad, de nuestro mundo
  • Una apertura mental que nos capacite para saber dialogar con los cambios profundos en la mirada e interpretación de  la realidad, que   hoy nos presentan las nuevas ciencias del universo, de la tierra, antropológicas, epistemológicas… También una apertura mental que nos ayude a aprender a dialogar, en nuestra vida cotidiana, con quienes piensan distinto sin imposiciones ni prepotencias, renunciando a querer con-vencer para sencillamente com-partir
  • En este tiempo de des-información programada, pagada, organizada internacionalmente es imprescindible tomar conciencia de la manipulación mediática con la que condicionan nuestra mente y por tanto es imprescindible buscar información alternativa, contrastar noticias, exigir argumentos y fuentes. Es decir dedicar tiempos, encuentros, esfuerzo por formarnos, informarnos, tener capacidad crítica.
  • Es decir “despertar”, no sólo ser conscientes sino también ser agentes de concientización social, política, religiosa.

2.2.2 ESTAR CON  EL CORAZÓN EN EL MOMENTO PRESENTE.

  1. Saber unir cabeza y corazón.

La conexión cabeza-corazón es una realidad biológica y por eso necesitamos no solo ser conscientes de esa relación sino buscar como hacer verdad esta colaboración urgente y necesaria en nuestra vida cotidiana.

 Aun siendo muy importante la lucidez de nuestras mentes, esto  no es suficiente, necesitamos implicar nuestro mundo afectivo, nuestro corazón que es en definitiva el dinamizador de nuestras vidas, ya lo decían los clásicos: “Lo afectivo es lo efectivo”. Hoy nos lo dice la neurociencia que nos habla de que no tenemos sólo un cerebro sino dos o tres: hay neuronas y comunicación intensa entre el “cerebro” de nuestra cabeza, de nuestro corazón y algunos investigadores añaden el “cerebro” de nuestro intestino.  

Sin duda hoy vemos la urgencia de poner en acción la “razón cordial” que sabe vincular la cabeza y el corazón, que nos capacita para despertar todas nuestras energías dormidas volviendo a recuperar la pasión por trabajar con todas nuestras fuerzas por una sociedad nueva, por un mundo más justo, por una tierra rica de nuevo en biodiversidad, por dejarle a las generaciones futuras un mundo más justo y por tanto pacificado y una tierra más habitable.

2. Corazones lúcidos y sintientes.

Como acabo de decir no basta estar con nuestra cabeza en el momento presente es imprescindible vincularla con el corazón para complementarse y ambos sean a la vez conscientes, lúcidos y apasionados.

Ya nos lo recordaba ese bellísimo libro del Principito “Sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”.

Ante la negación y ocultamiento de los “descartados” del sistema necesitamos que nuestros corazones se conviertan en vigías que avisten a los náufragos y descartados hoy, que no permitan que los poderes establecidos nos los oculten, nieguen o minimicen. 

Unos corazones lúcidos y sintientes que nos ayuden a darnos cuenta de que tenemos nuestra sensibilidad anestesiada, el Papa Francisco nos lo recuerda muchas veces: “La cultura del bienestar nos anestesia”, “ya no lloramos por las víctimas de nuestro sistema”

Nos viene bien recordar ese deseo del profeta de tener un “corazón de carne no de piedra” y por ello capaces de dejarnos afectar por el grito de la tierra y el grito de los pobres.

  1. Corazones contemplativos.

Corazones que saben mirar con profundidad la vida, a las personas y por eso descubren también todo lo nuevo y positivo que está emergiendo en nuestro mundo, todas las conquistas sociales, todos los bailes festivos por luchas ganadas en la conquista de derechos.

Corazones contemplativos, místicos que descubran la Unidad que somos. Es desde el corazón desde dónde vamos a poder pasar del soy al Somos: somos humanidad, somos comunidad biótica, somos tierra con autoconciencia y libertad, somos Unidad con el Misterio fundante que Jesús llamó Abba. Es decir SOMOS UNIDAD.

  1. Un corazón grande y acogedor, creciendo en capacidad de amar más gratuitamente, más universal y al tiempo preferencial por las víctimas de este sistema.

El corazón es el lugar de la inteligencia amante. Espacio donde reside lo profundo del ser humano, donde resuena lo más hondo y denso de la vida, donde se guardan los recuerdos y se cultiva el deseo  acariciado, que se hará proyecto primero y fecundidad operativa después. El corazón es el lugar de la vulnerabilidad y de la consciencia. En el corazón se juega lo fundamental de la persona pues es el origen de los deseos, proyectos, pensamientos, acciones. Es ahí donde los seres humanos se juegan su talante, su manera de situarse en la vida y su fututo

Estar con el corazón en el momento presente:

  • es aprender a vivir desde lo más profundo del ser humano, ensanchando nuestra capacidad de amar más allá de nuestros afectos para hacerlo lugar de la misericordia entrañable, de la acogida incondicional, de la amistad  y el encuentro; 
  • convertirlo en casa abierta y compartida, sobre todo para los sin lugar en la historia; 
  • lugar donde resuena el grito de la tierra y de las personas desechadas de nuestro mundo y por eso lugar donde la indignación por las injusticias se hace protestas con propuestas

Sobre  todo,  es darnos cuenta de que el corazón es simbólicamente el lugar donde se fragua y  madura el amor.

Si en nuestras sociedades no hay lugar para el afecto y el corazón, nos va a resultar muy difícil escuchar el grito de las personas empobrecidas y tiradas fuera del sistema y el grito cada vez más potente de la tierra. 

En este presente donde muchas veces domina la razón tecnocrática nos urge como comunidades y sociedades rescatar el corazón, el afecto, la empatía, la compasión amor, la sensibilidad hacia los demás, la ternura, la ética de los valores y la dimensión espiritual que nos desvela nuestra identidad relacional.

Necesitamos articular el corazón y la razón para estar a la altura de la complejidad de nuestras sociedades, de nuestro mundo en “emergencia global”.

¿Cómo serían nuestras familias, comunidades, sociedades, …si de verdad fuésemos colectivos capaces de poner nuestras mentes y nuestros corazones en este presente que nos toca vivir?

Dado el tiempo que tenemos voy sólo a insinuar (no a desarrollar) lo que supondría vivir una espiritualidad transformadora desde nuestras manos y nuestros pies.

¿QUE SUPONDRIA HACER DE NUESTRAS MANOS Y PIES UN LUGAR DE TRANSFORMACIÓN DE LA REALIDAD?

2.3.1 Nuestras manos pueden ser:

A) Manos “parteras”.

  • que ayudan a dar a luz vida nueva, incluso allí donde nadie la espera, ni la ve,
  • que saben esperar el lento dilatarse del útero de tanta vida nueva que está queriendo nacer si somos capaces de acompañar ese proceso con paciencia y confianza para no aborta esa vida nueva,
  • manos que apoyan, levantan, comparten, acogen, reciben con agradecimiento lo recibido, 
  • manos que sanan, curan, capacitan,
  • manos que acarician con ternura y pasión
  • manos que saben decir “adiós” sin aferrarse a lo que la vida no nos ofrece o nos quita y al tiempo dicen “ola” a lo nuevo, sin añoranzas, ni comparaciones
  • manos en definitiva que como dicen las narraciones sobre Jesús de Nazaret, «pasan por la vida haciendo el bien, echando una mano” 

B) Manos constructoras de una sociedad y un mundo más justo, fraterno-sororal.

  • que construyen con otras manos una sociedad más justa y fraterna, más pacificada, más compasiva, 
  • que tejen con otras muchas manos el manto de la solidaridad, de la sororidad,
  • que se levantan valientes para parar las injusticias, los desahucios, las violencias, violaciones, las guerras…
  • que se siembran como semillas de esperanza que ayudarán, junto a otras muchas manos,  a pasar de un sistema contra la vida a otro sistema centrado en proteger la vida.
  • C) Manos que apoyan y colaboran en hacer verdad una   cultura del cuidado. 
  • que cuidan y pretegen la vida frente a tantas amenazas de muerte
  • manos que ponen toda su energía en ayudar a caminar hacia una cultura del cuidado, en todos los registros, del cuidado de toda la vida especialmente de las vidas más amenazadas y descartadas,
  • una cultura del cuidado que se tiene que hacer opción política, económica y social para que setransformadora 

2.3.2 Nuestros pies pueden ser:

A) Pies  movilizados y movilizadores.

Estamos viviendo un tiempo donde, al menos en nuestros mundos acomodados, han disminuido las movilizaciones sociales imprescindibles para presionar a los poderes establecidos y exigirles que tengan en cuenta las necesidades y derechos de la ciudadanía, de los animales y la tierra por eso necesitamos movilizarnos y ser agentes de movilización:  

  • Para buscar comunitariamente como caminar hacia otro sistema económico y cultural
  • Para unirse a tantos pies que buscan demoler el trípode que sostiene este sistema de muerte: el capitalismo, el patriarcalismo y el colonialismo.
  • Que hacen marchas de protesta cada vez que se conculcan derechos de las personas, de los animales, de la tierra.
  • Para ir construyendo con otros pies caminos más solidarios, pacificados, felices 

B) Pies samaritanos.

  • Que saben estar y caminar hacia los márgenes y  acuden a sanar, poner en pie, curar, aliviar a quienes, saqueados, agredidos, descartados…  están tirados en el camino de la vida. Hoy continentes enteros, países, colectivos, personas.
  • Pies que no pasan de largo sino que saben bajar de tantas cabalgaduras, tarimas, tejados… y acercándose a quienes lo necesitan se hacen cargo, se ocupan no sólo de tantas las personas y colectivos vulnerados, sino de tanta vida en peligro de extinción en nuestra tierra que gime con dolores que ojalá sean de parto y no de muerte. 
  • Pies constructores de una paz que se besa con la justicia, que supone aprender a cooperar en vez de competir, compartir en vez de acaparar, renunciar a con-vencer para ofrecer las propias convicciones y creencias
  • Pies que construyen puentes entre orillas separadas y distintas
  • Que acompañan, que danzan la danza de la vida, que saben buscar un modo de ser felices solidario y comunitario.

En definitiva podemos soñar ¿Cómo serían nuestras familias, comunidades, sociedades, …si de verdad fuésemos colectivos capaces de hacer de nuestros cuerpos transparencia de un amor transformador? 

Seguramente ese fue el modo de ser y estar Jesús en la realidad. 

III- DEJÁNDONOS INSPIRAR POR EL JESÚS DE LOS RELATOS EVANGÉLICOS

3.1 En el modo de ser humanos

3.2 En el cómo situarnos en la realidad.

3.3 En su experiencia religiosa

3.4 En su modo de  amar: “como yo os he amado”.

Como he dicho ya las diversas narraciones evangélicas nos pueden inspirar y alentar a todas las personas en el modo de ser humano, en cómo situarnos en la realidad asumiendo un proyecto vital y social de una gran fuerza y validez para nuestro momento histórico, en la novedad escandalosa de saber aunar mística y política, contemplación y profecía. 

La narración mítica del bautismo de Jesús, en el comienzo de su vida pública, nos da la pista para reconocer una experiencia mística, que transformó su vida: Jesús descubre su verdadera identidad relacional. Experiencia que los evangelistas nombran como la consciencia de que “es hijo amado” y después de un tiempo de silencio y soledad, Jesús debió comprender que esa es la identidad de todo ser humano, por eso a partir de ahí  dedica su vida a proclamar que SOMOS RELACIÓN AMOROSA, en su lenguaje “somos hij@s y herman@s” es decir toda la humanidad formamos una misma familia, hoy ampliaríamos esta conciencia de UNIDAD no sólo a la humanidad sino a toda la comunidad biótica, al cosmos y para quien así lo reconozca somos unidad con el Misterio fundante, fuente del amor, que Jesús nombró como ABBA.

3.1- Se nos ofrece “un modo de ser humano” muy inspirador para este momento:

  • Se nos muestra un ser humano “antihéroe”. No se niegan sus emociones: miedo, angustia, dolor, decepción, indignación, compasión, ternura, amor…
  • Un humanismo profético lúcido y valiente: denuncia con una gran libertad tanto a los poderes políticos y religiosos como a sus propios discípulos…
  • Anuncia un proyecto vital ilusionante y esperanzador: es posible una sociedad nueva donde las relaciones sean de cooperación, amor, perdón, compasión, igualdad…Hacer verdad que SOMOS relación amorosa.
  • Una vida apasionada y coherente con su proyecto vital. De hecho, amó más ese proyecto de justicia e igualdad (lo que Jesús llamó Reino de Dios)  que su propia vida.
  • Un modo de ser humano festivo y celebrativo (asiste a fiestas, banquetes, bodas…que le llamen “comedor y bebedor (borracho)  amigo de mala gente” es expresivo.
  • Se nos presenta como un hombre libre.

 Libre de: la búsqueda del poder, dinero, prestigio…Libre ante sus propios miedos y angustias; ante su familia que quiere controlarlo, ante sus discípulos que no lo entienden. A la largo de su vida va siendo capaz de distanciarse de las expectativas de su gente y su entorno sobre él, no les da poder para dirigir su vida;  libre ante sus adversarios que aunque lo amenazan de muerte no logran acallarlo, ante el modo de vivir y entender la religión (libre ante la ley, las prescripciones, tabúes, culto vacío…), ante el poder político, económico y religioso, ante su propia muerte y entrega de su vida por defender su proyecto vital.

Libre para: vivir con coherencia su propia escala de valores y su proyecto vital, no se deja comprar por nada ni nadie. 

Libre para decir lo que quiere decir sin dejarse acallar; hacer lo que quiere hacer, aunque no lo entiendan, critiquen y amenacen; libre para liberar del peso de la culpa, de las leyes, prescripciones, tabúes, prejuicios…; 

Libre para relacionarse con quien quiere, aunque no sean “buenas compañías”, para acoger en su grupo más cercano como seguidoras suyas a mujeres y varones, a los hijos del trueno, a una recaudador de impuestos…

En definitiva libre para liberar y empoderar 

3.2 Un modo de situarse en la realidad orientador para nuestro momento:

  • No como maestro que la sabe todo sino como discípulo de la vida, aprende de las mujeres a lavar los pies por amor, de una mujer cananea aprende que lo esencia no es la pertenencia a una raza o religión, sino la necesidad de los hijos e hijas… a descubrir el amor hacia lo perdido (oveja, moneda, hijo) aprende de los pastores, de los lirios del campo, de la sal, de la semilla…
  • Uniendo lucidez y misericordia, cabeza y corazón. Nos ofrece un modo de situarnos en la realidad con una gran sensibilidad, no pasando indiferente, sino dejando que  se le conmueven las entrañas (como al samaritano) ante el dolor de todo ser humano. Su misericordia es operativa y preferencial hacia las víctimas del desamor y de la religión.
  • Viviendo una espiritualidad política. Inserto en la polis sintiéndose responsable de denunciar todo lo que en su pueblo denigra, es injusto,  anula o empequeñece a las personas. Rompiendo barreras y prejuicios culturales, religiosos y familiares. En realidad  rompiendo con gran parte de la cosmovisión política, social y religiosa de su tiempo: quienes están fuera y quienes dentro,  quienes son los primeros-últimos, sabios-necios, ciegos y lúcidos… 
  • Su proyecto de felicidad es político y tiene rasgos transgresores, pues propone un modo de ser feliz en dialéctica con la infelicidad, el dolor y la muerte, incompatible con vivirla individualistamente excluyendo a las mayorías y construyéndola al margen de la solidaridad y la justicia.
  • Hizo de su cuerpo un lugar para hacer verdad su pasión por la justicia y la igualdad, su crítica a quienes acumulan dinero, poder, deslegitimizando el poder que oprime y esclaviza… Todo ella termina convirtiéndolo en una persona peligrosa para el sistema político, económico y religioso por eso esos poderes se unen para asesinarlo.
  •  Estamos en una cultura muy individualista con poca consciencia de nuestra interdepencia y ecodependencia, por eso nos resulta muy inspirador el relato de Jesús que hizo del amor de cuidado el centro de su persona, vida y parábolas. 

Por supuesto no podemos decir que Jesús fue ecologista, pero sí se nos muestra un modo de estar y relacionarse con la realidad, con la naturaleza que también puede resultarnos inspirador.

  • En este sistema donde el consumismo, el sentido de posesión, dueñeidad, de separatividad y superioridad  sobre todas las formas de vida, distorsiona nuestra verdadera identidad, y es un grave peligro para la vida, creemos inspirador su mirada  no posesiva, valorativa y contemplativa sobre las cosas y la naturaleza. 
  • Los relatos evangélicos muestran a Jesús como un hombre sobrio en su modo de vivir, no dominando la naturaleza sino aprendiendo de ella, del sol, de la lluvia, de las semillas, de la sal…
  • También es inspirador el modo de descubrir el valor escondido de lo pequeño: de la sal en la comida, la levadura en la masa, la pequeña semilla de mostaza como esperanza de toda la fuerza interna que la realidad contiene.
  • En esa mirada, no dominadora sino  contemplativa, algo importante de gozo profundo parece que se despertaba en él, como un eco que le hablaba de su ser, de su propia realidad quizás por eso se nos muestra disfrutando del campo, de los pájaros que no siembran ni recogen en graneros, del sol y de la lluvia, de la belleza de los lirios del campo y de la hierba que hoy es y mañana será echada al horno, de la cosecha, del relámpago que sale por oriente, y brilla hasta el occidente.
  • Esas referencias simbólicas nos parece que pueden ser aliento inspirador, también para nosotros  hoy,  para  caminar y estar en la realidad con un sabio talante cuidador y defensor de la vida,  dejándonos asombrar por su misterio, desbordar por su capacidad reveladora, admirar y disfrutar de su belleza. Incluso para descubrir que todo es en ese Misterio que Jesús, llamó Abba, fondo de ser, fuente de vida y de amor incondicional.

3.3 En su experiencia religiosa.

  • Su Dios no es Yahvé, sino el Dios Abba de amor incondicional para con todos los seres, se vive en ese Misterio de Amor que configura su existencia y por eso pasa por la vida siendo testigo de ese amor, pero nunca hace un “discurso” sobre quien sea Dios, sólo narra parábolas… el reino de los cielos se parece a… un padre, una mujer, un pastor…despoja a la religión de su absolutización.
  • Relativiza la religión para absolutizar al ser humano por encima de la ley y del templo. 
  • Critica el culto vacío de justicia, solidaridad y perdón
  • Su modo de vivir lo religioso es “laical”, no clerical.
  • Un modo “contemplativo” de estar y mirar la realidad, no considera sagrado nada especial, todo era para él sagrado y lugar de desvelación del Misterio que Es en toda la realidad.
  • Cultiva su experiencia religiosa en el silencio, pero no para huir de la vida sino para volver una y otra vez a ella con más fuerza y energía vital.
  • Vive esperanzado y proclama una esperanza activa.
  • Su experiencia del Misterio de Amor que llamó Abba le lleva a vivir desde y para el amor.
  • En los momentos más duros de su vida, cuando se juega su vida y se siente abandonado hasta de su gente, ni abandona a los suyos, ni se deja abandonar él mismo, acude a su fe en Dios como fuente de energía y fuerza para no claudicar ante su miedo y angustia ante la seguridad de que lo van a asesinar

3.4 En su modo de  amar: “como yo os he amado”.(Power)

Las narraciones evangélicas nos lo presentan como un místico testigo del Amor que Somos: “Como yo os he amado”.

Más que muchas palabras y explicaciones voy sencillamente a poner unas imágenes y unas breves frases dejándolas resonar en el corazón.

Sabemos que los judíos piadosos oraban con frecuencia con una oración muy expresiva de los valores centrales de su religión: “Te doy gracias Señor, por que soy varón y no mujer; por que soy judío y no pagano; porque estoy sano y no enfermo; porque soy justo y cumplo la ley y no pecador.”

VI. NO PERDER LA ESPERANZA. “Es tarde pero es nuestra hora”.

En este tiempo de emergencia nos urge no perder la esperanza no permitir que nos la arrebaten.

Es mucha la fuerza de la humanidad y de la vida emergente que late en todo el universo, es mucha la capacidad de los seres humanos de reaccionar y responder a las urgencias y amenazas de este momento histórico. 

La esperanza es motor de la humanidad, por supuesto una esperanza activa que nos empuja para hacer verdad lo que esperamos. 

Este sueño que he esbozado y que en parte ya es verdad en muchas personas y colectivos es posible ir haciéndolo aún más verdad pero necesitamos creérnoslo y sembrar nuestras personas como semillas de esperanza, semillas pequeñas pero que contienen toda la fuerza de vida dentro.

¿Nos comprometemos como personas, colectivos, comunidades, grupos… a ir haciendo cada vez más verdad que nuestros cuerpos personales, familiares, comunitarios… se convierten en lugares de transformación y cambio, espacios para ser transparencia del AMOR que somos en lo más profundo de nuestro ser.? 

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Aún estamos a tiempo.

Sí estamos a tiempo de evitar lo peor de la catástrofe climática, sí estamos a tiempo de disminuir la insoportable injusticia, sí  estamos a tiempo de caminar hacia una sociedad más pacificada, fraterna y sororal.

Para terminar recordamos este bello poema de Pedro Casaldáliga que inmortalizó Fran en su canción: Nuestra hora.

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