Si hace 4 días escribíamos que “En el día de la constitución, ya no hay nada que celebrar”, tres cuartos de lo mismo nos ocurre con la declaración universal de los DDHH, este 10 de diciembre.

Con la Constitución Española, los motivos para considerar cinismo las grandilocuentes celebraciones se basaban en que la carta magna no garantiza los derechos mas elementales que refiere (trabajo, vivienda, salud, educación, libertades, progresividad fiscal, igualdad del voto,…), ni se respeta su consenso, ni se consulta a la ciudadanía su reforma, y la pueden modificar a su antojo Zapatero y Rajoy al dictado de los mercados europeos (Merkozy) y americanos (Goldman Sachs, Trilateral, club Bilderberg).

En el caso de los Derechos Humanos, cada día mas vilipendiados, tampoco puede decirse que se cumplan, ni los mas esenciales como los derechos a la salud, el bienestar, la vivienda digna, la alimentación, el vestido, la asistencia médica, o los servicios sociales, ni los seguros de paro, enfermedad, invalidez, viudedad o vejez, ni otros derechos, que muchos consideran terciarios como el de la participación en el gobierno del país, el derecho al voto y a la representación, o el poder popular sobre el que debería recaer la autoridad de los poderes públicos.

Como dicen mis amigos de Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A), “las bolsas de marginación y exclusión social, lejos de reducirse, tienden a crecer a costa del aumento del paro y la precariedad, de los problemas de vivienda cada vez más agudizados o del comienzo de recortes en atención e inversión pública que afectan en muchas ocasiones a los sectores más débiles”. Así con la excusa de la crisis, este capitalismo inhumano y neoliberal va exigiendo a los gobiernos cesiones que van claramente en contra de los Derechos Humanos y, estos, sean del signo que sean se ponen del lado de los hoy llamados tecnócratas y banqueros y enfrente de las personas y de espaldas a la ciudadanía.

Este año quiero fijarme especialmente en la injusta forma en la que estamos echando a las personas inmigrantes, la indecorosa criminalización que la que siguen siendo objeto, la desigualdad en el trato ante la ley y los derechos mas elementales, como ahora cuando se les pide innecesariamente sus pasaportes tanto en los centros sanitarios (SESCAM), como en los de empleo (SEPECAM)…

Y si esto es así en nuestro contexto más próximo, que no decir de lo que está pasando en los países de nuestro alrededor, donde las violaciones de los DDHH son no solo dramáticas sino sempiternas. Por no ser exhaustivo me quedo con las tres realidades que citan en la referida APDH-A: La crisis alimentaria en el Cuerno de África, los niños y niñas soldado, (en especial los de la invisible Guerra del Congo, con sus más de 5 millones de muertos), o las constantes violaciones y abusos sexuales de mujeres y niñas en Centroamérica.
Si de verdad queremos celebrar algún día la Declaración Universal de 1948, solo tenemos que pedir que se cumplan, denunciar cuando no se ejerzan, y exigir que se garanticen, pues como siempre hemos dicho en nuestras luchas sindicales, políticas y ciudadanas, “los derechos que no se ejercen, ni se defienden, se pierden definitivamente. Es la dignidad humana la que está en juego. De nosotras y nosotros depende.

Y termino con dos apoyos expresos, ejemplo de los otros muchos repartidos por todo el país. Por un lado, suscribiendo el manifiesto conjunto y su campaña montada desde Derechos Humanos de la Bahía de Cádiz, que puede verse en la APDH-A.

Y, por otro, animando a participar en los talleres y actividades programados por el 15-M de Albacete que junto a diversas organizaciones estarán en la Plaza de la Constitución (hoy Revolución) este 10 de diciembre desde las 13.00 hasta las 21.00 horas, también disponibles en Albacete Toma la calle:
Porque las personas sean el verdadero centro, por su dignidad y por sus derechos, aún en tiempos de crisis, ¡Más “hermanos solidarios” y menos “primas de riesgo”.



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Profesor albaceteño con más de 34 años de ejercicio. Logopeda y especialista en Pedagogía Terapéutica. Ya jubilado. Miembro de la "Comunidad del Olivo" que forma parte de las Comunidades Cristianas Populares (CCP) y en cuya coordinadora estatal, representa a las Redes Cristianas, en cuya coordinadora estatal participa actualmente. También es miembro del consejo de redacción de UTOPIA, la revista de cristian@s de base. Pertenece a ATTAC, al colectivo de Apoyo al Inmigrante -ACAIM-, a la PAH (Stop Desahucios AB) o a la Plataforma contra la militarización de Albacete, CONMILAB, entre otras. Fue coordinador provincial de Nueva izquierda, desde su creacion. Posteriormente fue coordinador provincial de Izquierda Unida, desde 2007 hasta su dimisión en diciembre de 2010; candidato al Senado en 2004; compañero de Cayo Lara en la candidatura al parlamento regional de CLM en 2007; cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Albacete en 2008; candidato a las elecciones europeas por «La izquierda», y hasta julio de 2011, miembro de su Consejo Político Federal. Tras su paso activo por el 15-M, contribuyó a la creación de PODEMOS en Albacete, formación a la que pertenece y en la que ha sido el responsable de "Laicidad y Libertad de conciencia" del primer Consejo Ciudadano Estatal al que perteneció desde Noviembre de 2014 -Vistalegre I-, hasta Vistalegre II en febrero de 2017. En la actualidad es un mero militante.

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