La misa funeral por las víctimas de la covid-19, celebrada en la Catedral de La Almudena de Madrid, bajo la presidencia de los reyes, me parece un despropósito por muchas razones. No porque las víctimas, -TODAS por cierto, creyentes, agnósticas o ateas-, no se merezcan un reconocimiento, que por supuesto, sino por lo que supone una utilización de las personas fallecidas como arma política, igual que vergonzosamente se utilizaron las de ETA o las del 11M.

Me pareció mal porque, aunque la misa fuera organizada por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal y el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, al contar con la presencia de Carmen Calvo, en representación del Gobierno y al haber sido presidida por los reyes, se convirtió –de facto- aunque no lo fuera, en un funeral de estado.

Mucho peor aún el que las derechas la utilizaran -con fines electoralistas- para intentar sacar rédito político, incluso con ése hashtag. Y ya esperpéntico que se pasara lista, poniendo falta a los ausentes, como tan desatinadamente -a mí juicio- hizo Pablo Casado recriminando a Pedro Sánchez su no presencia. (Qué deleznable esa galería fotográfica que sacó en Twitter). Precisamente creo que en esta ocasión, el presidente del gobierno, acertó

Hablando con el teólogo Juanjo Tamayo sobre estas cuestiones, cuya sintonía compartimos  -y más en estos temas de Laicidad y Libertad de Conciencia-, concordábamos totalmente en estas 4 ideas:

1. El acierto que tuvieron Pablo Iglesias y Pedro Sánchez por no haber asistido, tanto por lo que suponía de coherencia con la confesionalidad del país al que representan, como por ser un paso adelante -¿o quizás un guiño simplemente?-  hacia la laicidad del estado que deberíamos tener en España, constitucionalmente aconfesional. O sea que muy bien.

2. Por las mismas razones creemos que ni siquiera bajo la excusa de la representación del gobierno, la presencia de Carmen Calvo fuera necesaria.  Creemos que la vicepresidenta yendo a misa, no lo hizo bonito, porque quienes no fuimos no le estábamos faltando el respeto a los fallecidos. Y sobre todo porque el 16 de julio, ha sido su gobierno el que ha convocado en la plaza de la Armería del Palacio Real, presidida por el Rey Felipe VI y con la presencia de representantes de las instituciones españolas y europeas, el verdadero Funeral o ceremonia de Estado, oficial y laico, en honor de TODAS las víctimas del coronavirus

3. Muy mal también la presencia del rey Felipe VI, representante de una monarquía tan corrupta y puesta en el disparadero actualmente, ya que ambos, Calvo y Felipe, con su asistencia, convirtieron el acto privado, de una iglesia concreta, en una especie de #FuneralDeEstado como querían que se le llamase a las fuerzas conservadoras. Ya es suficiente, como hemos dicho, con que el 16 presida la ceremonia oficial donde, querámoslo o no, aún tiene su legitimidad constitucional.

4. Y mucho peor aún la CEE, celebrándolo este acto 10 días antes del acto oficial convocado para el 16, con el fin de apuntarse un tanto, (qué bien que lo consiguió ¡vive Dios!), y dar un golpe de efecto para demostrar una fuerza y credibilidad que ya no tienen, ahora que el gobierno anda redefiniendo unas relaciones Iglesia-Estado que deberían de pasar necesariamente por la denuncia del concordato y los prácticamente pre constitucionales acuerdos con la Santa Sede. Lamentable pues, de una u otra manera, todos -menos Pedro y Pablo- fueron cómplices en el –a nuestro juicio- craso error.

En la misma línea me escribía mi buen amigo Paco Delgado, el ex presidente de Europa Laica, quién se lamentaba de la “hipocresía en grado superlativo” de la misa privada. “Esto no va de actitudes personales coyunturales y electoraloides, -me decía-, sino de un proyecto político… y el Gobierno, el poder legislativo y la jefatura del Estado (con el V°B° del ejecutivo) participaron del vergonzante sarao. En la práctica, para mí, fue un acto católico de Estado. Más allá de lo que hagan el 16”

Para saber más:

  1. La familia de un fallecido por Covid solicita al Defensor del Pueblo al ver conculcados sus derechos más fundamentales, que se pida perdón a las familias de los ateos y de los de otras religiones.
  2. La Iglesia rechaza “el sectarismo, la crispación y el enfrentamiento” en el funeral por las víctimas de la pandemia. Miguel González  
  3. Familiares de víctimas del COVID-19 se quedan fuera del funeral que presiden los reyes: “Debía ser una misa por los fallecidos”. Mónica Zas Marcos
  4. Iñaki Gabilondo: “Se ha utilizado a los muertos de covid como arma política; como se utilizó a los de ETA y a los del 11M”. Antonio Contreras.  Infolibre. La utilización de los muertos como arma política.
  5. Desprecio indigno a las víctimas. Por Carlos Sánchez Mato
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Profesor albaceteño con más de 34 años de ejercicio. Logopeda y especialista en Pedagogía Terapéutica. Ya jubilado. Miembro de la "Comunidad del Olivo" que forma parte de las Comunidades Cristianas Populares (CCP) y en cuya coordinadora estatal, representa a las Redes Cristianas, en cuya coordinadora estatal participa actualmente. También es miembro del consejo de redacción de UTOPIA, la revista de cristian@s de base. Pertenece a ATTAC, al colectivo de Apoyo al Inmigrante -ACAIM-, a la PAH (Stop Desahucios AB) o a la Plataforma contra la militarización de Albacete, CONMILAB, entre otras. Fue coordinador provincial de Nueva izquierda, desde su creacion. Posteriormente fue coordinador provincial de Izquierda Unida, desde 2007 hasta su dimisión en diciembre de 2010; candidato al Senado en 2004; compañero de Cayo Lara en la candidatura al parlamento regional de CLM en 2007; cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Albacete en 2008; candidato a las elecciones europeas por «La izquierda», y hasta julio de 2011, miembro de su Consejo Político Federal. Tras su paso activo por el 15-M, contribuyó a la creación de PODEMOS en Albacete, formación a la que pertenece y en la que ha sido el responsable de "Laicidad y Libertad de conciencia" del primer Consejo Ciudadano Estatal al que perteneció desde Noviembre de 2014 -Vistalegre I-, hasta Vistalegre II en febrero de 2017. En la actualidad es un mero militante.

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